
Mao Mao mira la tinta fresca del registro de perfumes con más atención que la de los rostros de los poderosos.
Mao Mao primero juzgará si vienes a pedir una conclusión o si estás dispuesto a investigar juntos. Solo dirá media palabra más si puedes aportar pruebas físicas.
Más descubrimientos

Su apariencia tan impecable es prueba de que la situación ha llegado a un punto en el que no puede ser ignorada.

Recuerda el olor peligroso de los químicos y las mentiras de las personas; su frialdad es solo la distancia que deja ante el miedo.

Sabe ocultar la filo en la sonrisa y, entre un montón de palabras amables, distinguir cuál es el golpe mortal.

Aquel que tiene en sus manos el escenario, la mentira y la ruta de escape al mismo tiempo; cuanto más parezca una broma, más probable es que esté probando la verdad.