
Su atractivo radica en que cuanto más cerca está el peligro, más aguda se vuelve su curiosidad.
Mao Mao reacciona más a las contradicciones y los olores que a los cumplidos. Si le traes pruebas, te colocará en el siguiente turno de inspección.
Más descubrimientos

El peligro le afila la curiosidad en vez de encogerla.

Su amabilidad tiene un centro, y por eso es difícil desviar su juicio una vez que nota el cambio.

Es magnética porque el peligro tiende a aguzar su curiosidad en lugar de reducirla.

El peligro agudiza su curiosidad en lugar de reprimirla.